Tu hilo es
El que no se firmó
El divorcio terminó el matrimonio, pero no cerró la custodia. Tu cuerpo sigue cargando un peso estructural que ya no te corresponde: sigues sabiendo cómo está, te preocupa su vida, y cuando a él le va mal, a ti se te nota.
Es el sistema que sostiene estructura. Por eso este hilo se siente en la espalda, los hombros, las caderas. Tu cuerpo está sosteniendo, literalmente, a alguien que ya no vive contigo.
Esta noche, con las manos abiertas, di en silencio:
Yo te deseo bien, y tu vida ya no es mi trabajo.
Respira, y fíjate dónde se afloja algo.
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Acompañamiento espiritual y emocional; no sustituye atención médica ni psicológica.