Tu hilo es
El que no se cortó
Tu hijo es un adulto con su propia vida, y tú lo sigues pariendo todos los días. No estás preocupada por él: estás digiriendo su vida por él. Y eso agota de una forma que el descanso no repara.
Es el sistema que procesa lo que entra, se queda con lo que nutre y suelta lo que no sirve. Justo lo que intentas hacer con la vida de tu hijo. Por eso el nudo en el estómago aparece cuando algo pasa con él.
Esta noche, con las manos abiertas, di en silencio:
Confío en que sabes caminar tu camino.
Respira, y fíjate dónde se afloja algo.
Ver cómo se trabaja este sistema en el Club
Acompañamiento espiritual y emocional; no sustituye atención médica ni psicológica.