Elige la que más se repite en tu vida. No la pienses mucho: la primera que reconociste es la buena.
De mi expareja. Nos separamos, pero sigo pendiente de su vida. De mis hijos ya adultos. Se fueron, se casaron, y yo sigo cargándolos. De todos un poco. Anticipo lo malo, vigilo, no puedo desconectar. No sabría decir de quién. Simplemente estoy agotada y no encuentro la causa.